Días para el reencuentro


Hay semanas, hay días. Hay semanas emocionalmente fuertes. La pasada fue una de esas. Me sentía débil, cansada. Era momento de parar. Lo tengo todo, pero no me tengo a mí. Me olvido de mis fines, me olvido del rumbo. Y siento cada parte de mi cuerpo exhausto.

Decidí parar, si es que eso decide. Tuve que parar, porque el alma me lo pidió. Porque el cuerpo siguió mis órdenes, dio todo de sí, pero el alma se agotó más rápido.

Siempre llegan momentos en los que hay que escribir, decidí acudir a este blog que abrí hace mucho tiempo, para escribir. Quizás en algún momento alguien haya de leerlo y le sea útil, para algo, no sé para qué. Para saber que las personas nos perdemos, nos perdemos cada vez más fácil en este mundo que no para. Y que debemos aprovechar nuestra expresión, para expresarnos a nosotros mismos lo que no logramos entender.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Los hombres se subirán a las copas de los árboles porque las mujeres los tendrán que perseguir”

Otra vez rendida y perdida